
Cada año aparece un par de veces un fenómeno muy curioso: el BODY-BOOM. Es una expansión rápida del cuerpo que suele coincidir con las vacaciones de verano y las Navidades.
Las fiestas nos traen alegría pero los excesos en las comidas, alcohol y especialmente los ricos postres navideños pasan factura.
Sí, tras las fiestas navideñas la báscula se vuelve loca, los michelines parecen tener vida, los cinturones se quedan pequeños, aparecen más estrías, la dichosa celulitis amenaza con quedarse para siempre jamás y el cuerpo grita desesperadamente por un descanso.
Y entonces creemos que tenemos la solución: hacer dieta. Parece un buen plan pero por alguna razón u otra el plan siempre falla... ¿Y que será lo que funciona?
He aquí 6 pasos que te ayudarán para empezar.
1. DEJA DE QUERER PERDER PESO
Date cuenta de que cuanto más quieres perder peso, más ganas de comer tienes. Las ansias por comer no se controlan con dietas restrictivas ni con tablas exaustantes de ejercicios. Por mucha voluntad y esfuerzo que pongas, luchar “en contra de” suele acabar en fracaso.
Los científicos nos han demostrado que el cerebro no distingue entre lo positivo y negativo. Cuando ponemos toda nuestra atención en algo (ya sea positivo o negativo) estamos trabajando para obtener ese algo, así pues, si te centras en lo que no quieres –kilos-, eso es exactamente lo que vas a obtener –kilos-.
Por ello te recomiendo que en vez de querer perder peso te centres en querer obtener vitalidad, incrementar tu energía, aprender a comer y alcanzar tu peso ideal.
2. CAMBIA TU MÉTODO DE VALORACIÓN
Cuando empezamos una dieta nuestro objetivo es perder peso pero los resultados se obtienen muy a largo plazo lo cual generalmente nos desmotiva y acabamos por tirar la toalla en pocos días.
En vez de valorar la pérdida de peso como éxito por efectuar dieta, céntrate en cómo te sientes por haber comido bien y sin excesos ese día. Esta es una recompensa inmediata que te motivará para seguir con tu propósito.
3. SÉ RESPONSABLE Y ESCOGE POR TI MISMO
Elige la comida más beneficiosa para ti, no la dieta de otra persona. Eliminar ciertos alimentos porque alguien te dice que es malo para ti o que te harán ganar peso sólo harán que tus ansias aumenten y termines comiendo compulsivamente.
Las personas con sobrepeso que intentan no comer chocolate por ejemplo, comen más que la gente que no la restringe de su dieta. A veces cierto alimentos es justamente lo que necesitas a pesar de que muchas otras personas no lo creen así (excepto los dietistas).
Lo que es mejor para ti puede incluir de vez en cuando algo que te satisface. (Y afortunadamente, la mayoría de alimetnos saludables nos aportan satisfacción).
Comer una variedad de alimentos naturales es esencial para dejar de comer en exceso. La variedad y el placer de la comida que ingieres te audará a parar las ansias por comer compulsivamente.
4. CONFÍA EN TI
Cuando estés acostumbrado a escoger los alimentos más adecuados para ti y a escuchar tus propias necesidades y deseos, tendrás más seguridad en ti mismo.
Cada vez que tomas una buena decisión estás aprendiendo a confiar en ti mismo, a ver que eres más capaz de relajarte y de perder el miedo de descontrolarte por la comida.
Cuando el miedo toma el control te deja estresado y ansioso y esto puede desencadenar comer en exceso. Tener la mente clara sobre la comida es el resultado de la responsabilidad y autoconfianza que te llevará a...
5. COMER CONSCIENTEMENTE
Cada vez que comes sé consciente y céntrate en la experiencia de comer. Concéntrate en el olor, el sabor, la textura, los colores y en cómo disfrutas al comer ese alimento.
Esto te dará una indicación de si deseas continuar comiendo o no o, si realmente te gusta lo suficiente ese alimento como para seguir tomándolo. Cuando comemos de forma rápida sólo tenemos la experiencia de tragar la comida tan rápido como sea posible.
Ser consciente te ayudará a conseguir los pasos anteriores: centrarte en comer correctamente, no en perder peso; utilizar la sensación de felicidad como medida de éxito; ser responsable de ti mismo y, tener autoconfianza con la comida.
Todo esto te llevará a dejar de comer en exceso y como resultado inevitable perder peso.
6. APRENDE A NUTRIRTE SEGÚN TU ESTADO EMOCIONAL, NO TU ESTADO FÍSICO. PIDE ASESORAMIENTO Y APOYO A UN COACHExisten muchos libros sobre qué comer y qué no comer para perder peso. El 99,5% de ellos no tiene en cuenta el estado emocional de cada persona y por ello los resultados que se obtiene al seguir la dieta milagrosa no duran.
Toda acción requiere equilibrarse en dos sentidos: interno y externo. Si queremos adelgazar nuestro cuerpo también deberemos adelgazar nuestros pensamientos, es decir, realizar una acción interna y otra externa. Un coach nutricional te propondrá realizar un plan para fijarte un objetivo en el tiempo, te apoyará en concretar tu misión y visión y te ayudará a transformar tus creencias limitadoras que te impiden perder peso.
Os deseo un delgado y bello año nuevo,
Mónica S. Companys