Sensibilidad alimentaria
Si todos pasaramos un test de sensibilidad alimentaria quedaríamos sorprendidos de los resultados.
La sensibilidad alimentaria es una reacción inmunológica contra alguno de los alimentos de la dieta y es diferente a las alergias de alimentos.
Las reacciones alérgicas a los alimento son por lo general inmediatas y obvias. Puedes comer cacahuetes y terminar en urgencias (si eres alérgico a ellos). Las sensibilidades pasan desapercibidas. Comes algún alimento aparentemente inocente y tres días más tarde te pregunta por qué tengo dolor de cabeza. O te sientes deprimido. O letárgico. Etc.
Las alergias a veces llamadas alergias alimentarias ocultas pueden causar alergias nasales, asma, artritis, problemas de estómago, dificultad para perder el peso, fatiga, dolores de cabeza o migraña, y mucho más.
Mucha gente es escéptica a esta teoría hasta que cansados de tener molestias realizan el test y se dan cuenta que al comer los alimentos indicados, suelen tener problemas. Es obvio.
No todos los alimentos son buenos para cualquiera. Un simple plátano puede causar migrañas, hinchazón de estómago, dispersión mental, etc. Aunque sí suele ser usual en la mayoría de nosotros la intolerancia o alergia a los lácteos (quesos y yogures incluidos), el trigo, los huevos, la soja, las frutas, los cacahuetes, los mariscos y los frutos secos.
Esto es especialmente importante en los niños pues se ha relacionado la sensibilidad alimentaria con el posterior desarrollo de ALERGIAS ALIMENTARIAS, resultando este por tanto un buen factor predictivo en el desarrollo de alergias en los primeros años de la infancia en niños de alto riesgo.
Hay numerosas cosas que puedes comer, desde luego. Te animo a que realices un test de intolerancias para así poder adaptar tu alimentación de forma adecuada.
Mónica Suárez
coach nutricional, experta en alimentación natural y energética