Es una de las preguntas frecuentes a la hora de escoger correctamente nuestros alimentos. Sin duda hay que saber comer para generar una buena calidad de sangre y un buen funcionamiento del cuerpo.
A nivel físico, el organismo ha sido diseñado para auto-renovarse, regularse y curarse de forma natural. Pero para ello requiere de combustible, ladrillos, herramientas de trabajo, etc. los cuales adquiere de los nutrientes de los alimentos.
Aportando a nuestra dieta una alimentación variada y equilibrada junto con la práctica de ejercicio, nuestro cuerpo tendrá todo el material imprescindible para mantener un cuerpo saludable, una salud equilibrada y un bienestar emocional. Esto no es nuevo pero no nos cansaremos de recordartelo.
¿Cuáles son estos nutrientes imprescindibles para el cuerpo? A continuación los indicamos de forma breve.
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CARBOHIDRATOS o HIDRATOS DE CARBONO: es el principal combustible para el cuerpo, es un nutriente básico para obtener energía y vitalidad. Nutre el sistema nervioso y es el principal alimento para el cerebro. La mejor fuente de carbohidratos son los cereales integrales que nos dan constante suministro de energía sin tener subidas y bajadas del nivel de azúcar en la sangre.
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PROTEINAS: vitales para el crecimiento, para construir y reparar tejidos del cuerpo, para fabricar hormonas, enzimas, anticuerpos y neurotransmisores. Las proteínas están formadas por la combinación de aminoácidos y son componentes básicos del cuerpo. Las encontramos en las proteínas vegetales: las leguminosas, tofu, Tempe y seitán, en el pescado y en la carne.
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LÍPIDOS (ACEITE Y GRASAS): para el óptimo funcionamiento del cuerpo. Regula la temperatura. Existen dos clases:
- las grasas saturadas (de consistencia compacta): se encuentran en carnes y productos lácteos.
- las grasas insaturadas (blandas o líquidas): se subdividen en monoinsaturadas y poliinsaturadas. El aceite de oliva es un buen ejemplo de grasa monoinsaturada y las nueces, aceites de semillas y pescado de las grasas poliinsaturadas.
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MINERALES: Regulan el pH de la sangre, el sistema nervioso, refuerzan los músculos, los huesos, los dientes. Los minerales se encuentran en la sal marina, las verduras del mar (algas) y verduras de tierra biológicas. En menor proporción en cereales y proteínas de origen animal y vegetal.
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VITAMINAS Y FIBRA: Imprescindibles para los procesos metabólicos, para equilibrar hormonas, producir energía, estimular el sistema inmunológico, mejorar la piel y proteger las arterias. ya que se convierten en enzimas que hacen que se produzcan todos los procesos del cuerpo. Encontramos vitaminas y fibra en las verduras de tierra (raíces, redondas y hojas) y en las frutas. Son además fuente de antioxidantes que nos defienden de los radicales libres.
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ENZIMAS: consideradas la llave de la vida. Son compuestos químicos que digieren y descomponen las partículas grandes de los alimentos en unidades más pequeñas. Son indispensables para la regeneración de la flora intestinal y por lo tanto de la buena absorción de nutrientes. Los alimentos que nos aportan enzimas beneficiosas son los alimentos que han sido fermentados con sal: encurtidos (pickles) caseros (olivas, pepinillos, croucroute, etc.), el miso (pasta hecha con habas de soja fermentada con sal de 1 a 3 años), la salsa de soja y las ciruelas de umeboshi. También los alimentos crudos ayudan a reducir la fermentación y putrefacción e los intestinos.
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AGUA: nuestro cuerpo está compuesto por un 63% de agua que perdemos con la actividad diaria y funciones del organismo. El agua nos aporta minerales y oligoelementos que ayudan en la composición de tejidos y en el restablecimiento del nivel de líquidos corporales (linfa, sangre, secreciones diversas). Sirve para transportar los elementos y nutrientes además de regular la temperatura corporal, transportar y eliminar desechos. El cuerpo pierde alrededor de 1,5 litros de agua al día a través de la piel, los pulmones y el intestino vía los riñones como orina, eliminando las sustancias tóxicas del cuerpo. El consumo debería ser de 1 a 2 litros de agua al día. Las frutas y verduras contienen un 90% de agua por lo que si en nuestra alimentación diaria incorporamos cuatro o cinco porciones de verdura y 3 de fruta estaremos suministrando aproximadamente 1 litro de agua. El resto lo tomaremos en forma de agua o zumos diluidos o tes de hierbas o frutas.