
¿Es la leche de vaca apta para los humanos?
El consumo de la leche de vaca ha experimentado en los últimos años una explosión y con ello también la aparición de síntomas y enfermedades varias.
Cada vez nos encontramos con más casos de intolerancias y alergias causadas por el consumo de leche y derivados: eccemas, asma, migraña, estreñimiento, artritis, molestias estomacales, miomas, etc.
La leche de vaca pasteurizada, esterilizada o homogeneizada presenta los siguientes inconvenientes:
- Sus enzimas se han destruido
- el contenido en vitaminas es mucho menor
- Se han desnaturalizado sus proteinas
- La biodisponibilidad del calcio de la leche es muy poca.
- Destruye bacterias beneficiosas (flora intestinal)
- Contiene muchos tóxicos: aditivos químicos, hormonas, antibióticos, pesticidas, fertilizantes, etc.
- Crea un estado de acidez sanguínea que el organismo compensa con minerales alcalinos.
Muchos bebés sufren cólicos, gases y se sienten hinchados lo cual les hace llorar y desarrollar trastornos del sueño. También se dan casos de amigdalitis, infecciones de oido, dificultades respiratorias, mucosidad excesiva y babeo.
Cuando se consume de forma regular, la leche puede llegar a formar un recubrimiento impermeable en las paredes intestinales limitando la absorción de nutrientes incluido el calcio, el magnesio y el cinc que necesitamos para formar nuestros huesos.
EL MITO DEL CALCIO
Muchas personas toman leche por el mito del calcio pero hay que tener en cuenta que:
- la leche es rica en calcio (4 veces más que la leche materna) pero en algunas personas puede depositarse en lugares que no es necesario provocando la calcificación de partes del cuerpo y de huesos. Se puede absorber mejor el calcio de 6-8 almendras que con un litro de leche.
- La leche de vaca contiene más fósforo que calcio y para metabolizarlo el cuerpo utiliza cantidades suplementarias de calcio que debe extraer de los huesos, los dientes y los músculos.
- El consumo regular de leche y productos lácteos acidifica la sangre por lo que para salvarse el cuerpo moviliza grandes cantidades de minerales y a largo plazo se produce la desmineralización de tejidos y órganos.
- El cuerpo requiere de grandes cantidades de bilis para digerir la leche entera lo que agota la capacidad del hígado para producir bilis. Esto se agrava con la leche desnatada pues para digerir la proteína de la leche se requiere la grasa contenida en la leche. Esta proteina láctea no digerida aumenta la acidez del cuerpo y el calcio no utilizado puede calcificar las arterias, articulaciones y riñones.
OTRAS FUENTES DE CALCIO
Las verduras de hoja verde contienen 4 veces más calcio que la leche; las almendras, las semillas de sésamo, el brécol, las nueces de brasil, la avena y los cítricos son las mejores fuentes de calcio que podemos tomar.